martes 12 de febrero de 2008
miércoles 19 de diciembre de 2007
viernes 14 de diciembre de 2007
Cotillas Asesin@s en Potencia
Del cotilleo los reyes y reinas,
en teles privadas que todos sabemos:
las que acaban en tres y cinco, (sí. ¡ésas!),
tertulianos, en su programa confiesan
que los famosos no pisan el freno
cuando los persiguen en la carretera.
Sí, los famosos son muy malévolos
si a los paparazzis esquivar intentan,
pues, sólo cumplen con su trabajo serio
de fotografiar a todas las parejas
de famosetes cuando el lote se pegan
para cebar bien el hambriento billetero,
pues, las revistas pagan a manos llenas.
No importa nada si en el intento,
a una familia que viene de Cuenca,
en su utilitario no muy nuevo,
hay que matarla en un adelantamiento,
pues, un reportaje merece la pena,
¡para qué andar con ñoños miramientos!
Y después del “trabajo” “bien hecho”,
qué tranquila se queda la conciencia
al contar los fajos de billetes de euros
que pagan por las fotos las cadenas,
aunque haya que llevarse por medio
a alguna que otra familia de Cuenca.
Que en las cárceles, noticias tenemos,
bastantes inocentes cumplen penas
por delitos que nunca cometieron,
y estos asesinos en potencia:
que persiguen sin ningún miramiento,
del cotilleo grandes reyes y reinas,
del tráfico saltando todas las reglas,
al famoso que se pone por medio,
nadie les enchirona ni amonesta.
Recen si van por cualquier carretera
para no cruzarse con canallas de éstos,
persiguiendo a alguna tonadillera,
a algún “gran hermano” sin cerebro,
o a alguna famosilla cualquiera…
cual endemoniados y posesos;
y si en un kiosco se gastan unas perras
en alguna revista de cotilleo
que ciertos artículos conviene que sepan
que pudieran estar hechos, ¡ ésto apesta!,
con la sangre de algún o algunos muertos.
Andrés knightwood
miércoles 21 de noviembre de 2007
domingo 18 de noviembre de 2007
Asesinos de la inocencia.
El sádico cazador acaba
con un ave inocente. Palmadas
le dan por tan “valiente” hazaña.
A asesinar deporte le llaman.
Mira telescópica. Dispara…
¿Deporte para el dedo? ¡Patrañas!
¿Te gustaría que clavada
tu testa estuviése en una sala?
Andrés Knightwood
Cordura
Si facha te llaman los de izquierdas
y rojo te ven los de derechas,
puedes exhalar ese suspiro
que el halagado da de alivio,
pues, estás, estás muy cerca
de que tu pensar sea objetivo
y la verdad casi acechas.
Sus dardos te darán más brío,
sus radicales y ciegas flechas,
para perseverar incisivo
en aventar eternas ideas
que desperecen los ojos dormidos.
Derecha e izquierda, casposas, bregan
por perpetuar sus rudos “idilios”
añorando dictaduras, guerras…
para al “Toro” tener dividido.
De la sensatez digna y honesta,
a hollar con fuerza el camino,
Juan Antonio Cebrián te alienta
desde el cielo, Reverté en la Tierra,
y otros muchos que con el destino
de una España liberada sueñan
de sinvergüenzas, de conflictos
que enturbian la política escena.
Que alguien les meta en la cabeza
que la cordura y el común sentido
trascienden izquierdas y derechas,
no tienen siglas de partidos.
Nadie, parece, se acuerda
que siempre en los comicios se abstiene
un tanto por ciento, en torno a un treinta:
¡Son los sin voz! “Parias” y “malditos”.
El Paraíso de los Canallas.
Noticiario: “La mayor Empresa
de la bota italiana es la mafia”.
Aquí tenemos a E.T.A.S.A.,
una rentable empresa vasca.
¿Treguas? Viven bien, pues, no trabajan.
Mas, picó el jefe de los sociatas
con ingenuidad de beata,
y se rearmaron los de etasa.
En Cataluña se les dan alas
a los radicales separatas;
los Pepes están que arañan
por desfachatez tan tamaña.
Los nacionalistas atacan
desde sus Virreinos de taifas,
pues, quieren ser reyes y cambian
la Historia a su antojo. ¡Vaya cara!
El “lumbreras” de la Casa Blanca
dijo que si los bosques se talan
no habrá más incendios. ¡Aplaudan!
¡Qué payaso con tanta gracia!
¡Que eran unos hilillos de nada
en el Prestige, dijo el de las barbas,
y, hoy, peor que un paleto declara:
¿Cambio climático?¡Qué patraña!
Le secunda en ignorancia
su lamentable amiga Esperanza,
menos mal que el gallo de Francia
les restriega lo Verde en la cara.
Quien con sangre el nombre de Allah mancha,
blasfema, pues ¡Allah es Paz!, y engaña,
pues, quien sangre ajena derrama
el averno a pulso se gana.
Las petroleras de Yanquilandia
son culpables de cuanto pasa:
Manejan hilos y se agazapan.
¡Que alguien encierre a esos canallas!
¿Y las industrias de las armas
cuya prosperidad se basa
en que haya guerras a mansalva,
vendiendo hasta al rival de su patria?
Salen del armario y avasallan.
Enfermedad mental es. ¿Qué pasa?
Es antinatural. Si lo hablas,
much@s te odian y te llaman facha.
Como golfas perras enceladas
las jóvenes se embarazan,
y luego a sus embriones se cargan
con una frivolidad que pasma.
Los ladrones campan a sus anchas,
a los ultras nadie los piés para,
los niños a los profes atacan
y a los mendigos queman con saña.
Fármacos caducos dan a África.
Farmacéuticas a la luz sacan,
insuficientemente testadas,
medicinas. ¡Qué ricas ganancias!
Sus representantes destacan
sobornando a los de las batas:
médicos que viajes se ganan
si recetan lo que les mandan.
De telebasura se empachan
las marujas de morbo ávidas.
Su egoísmo niños, jóvenes, pagan,
que en sus horas no tienen programas.
Banqueros sutilmente te atracan.
Pagar un piso te desangra.
La Hacienda te quita una pasta.
Ya va siendo hora de decir: ¡BASTA!
Fuman dándose importancia.
Por envenenarse el pecho sacan.
Otros sus humos de muerte “tragan”,
pero, ell@s como si nada.
Crimen: Fuman las embarazadas,
habiendo niños en las casas…
¡Qué egoístas es@s drogatas!
Si lo dices, encima se enfadan.
Suma de terrenos es España
para edificar y ¡Santas Pascuas!
Los políticos sacan tajada.
¡Que estalle ya la social alarma!
¿Esto es la Tierra o Satanilandia?
¡Rápido! ¡Me marcho a otra Galaxia!
Que a nuestro planeta ahora le llaman:
¡”El Paraíso de los canallas”!
Andrés Knightwood
Reflexionar
Si buscas el porqué de las cosas,
bienvenid@ seas a la hermandad
de los que sienten y no se conforman
con respuestas ortodoxas
que tantas veces mienten,
de la Verdad temerosas,
y, pues, que reflexionas
en tus largas, serenas, horas,
he de decir que eres inteligente.
Andrés Knightwood
Autodegradada mujer liberal
Sus muchos amantes y novios
la fueron dejando en el coño,
cada uno sus despojos,
bacterias y átomos egóicos.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
“Cobra” en especie.
Puta vocacional.
Cremas para cutis y manos
crean con sus varios abortos,
con sus hijos, los laboratorios,
que sus deslices provocaron.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
Ego sin Ética.
Puta vocacional.
Confundiendo Amor con deseo,
sale a sentirse deseada,
y acaba siendo follada,
mas, con el corazón maltrecho.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
La usan, la desean.
Puta vocacional.
Se atiborra de ropa de marca
dando imagen refinada,
pero, es tan vulgar cuando habla,
que ropa y lenguaje no cuadran.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
Lengua mugrienta.
Puta vocacional.
Llora, maldice y se lamenta.
Envidia a las divas, “estrellas”
del celuloide que flirtean
con las más deseadas parejas.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
Sufre, se lamenta.
Puta vocacional.
Se “enacoña” de sinvergüenzas
que la utilizan y la dejan,
¡su “intuición” no da una a derechas!,
cuando se hartan de su entrepierna.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
Se lía con cerdos.
Puta vocacional.
Trabaja como una posesa
para mantener su independencia.
Es feminista y se rebela
fumando y abriendo las piernas.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
Rebeldía cutre.
Puta vocacional.
Las madres eran muy estrechas,
y ahora todas recomiendan
a sus hijas que, como perras,
disfruten todo lo que puedan.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
Madres, mala influencia.
Puta vocacional.
Resulta realmente asqueroso
meterla donde tantos otros
lo hicieron. Maricas o locos
son los que hincan esos chochos.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
Coño putrefacto.
Puta vocacional.
Los hombres buenos son muy sosos,
prefiere los malos, lujuriosos,
que resultan machistas celosos,
que la pegan, la llevan al hoyo.
Mujer moderna.
Mujer liberal.
Escoge siempre mal.
Puta vocacional.
Una virgen inspira respeto.
El tantra y el Amor verdadero,
la paciencia para el auténtico
Amor encontrar son los Senderos.
Mujer moderna.
Sé mujer de verdad.
Mira a las estrellas,
firme en tu dignidad.
Andrés Knightwood
Interesadas
"Rico, joven y guapo
busca princesa de cuento".
Las candidatas coparon
trenes, buses y vuelos
para acudir al llamado
del príncipe de ensueño.
Al verlo lo idolatraron,
querían que fuése su dueño,
mas, él, sagaz y avisado,
confesó sin recovecos
que estaba asaz arruinado.
¡Cuántos suspiros y duelos!
¡Qué rostros decepcionados
¡Cuánto rimel empañado!
Trenes, buses y vuelos
las defraudadas coparon,
menos una, que con gesto
audaz tomó su brazo,
pues, quería conocerlo.
¡No había viajado en vano!
Durante días se vieron,
y a no tardar anunciaron
su compromiso sincero.
Él entonces el velo
descorrió de su engaño
y anunció a los vientos
que era hombre acaudalado.
Las frustradas crédito
no daban al noticiario.
Vómitos de despecho
sus alfombras macularon.
Humilladas, de los pelos
se tiran envidiando
a aquella cuyos desvelos
no eran pecuniarios.
¡Interesadas! Su sueño
tres noches no conciliaron.
Buscaban fama y dinero
y a dos velas se quedaron.
Andrés Knightwood
La engañosa mente
Acción copulativa
que une el paisanaje
a quien lo mira,
y la mente que no sabe,
siempre especulativa,
crea y admite mentiras
sobre los personajes
cada vez más virtuales
que circundan su vida.
Andrés Knightwood
Corrupción años 90
A la época de corrupción del Gobierno socialista
para que no vuelva a repetirse.
¡Qué espabilados los de izquierdas!
Envidiando a los de derechas
edificaron en la sierra.
Desde los escaños se observan
los millones de la Hacienda
con más lucidez de sinvergüenzas.
Milloncetes para las juergas,
tontos caprichos y miserias.
Con hipócrita estrategia
lanzan sus gritos de guerra:
¡Sociatas hasta la médula!
¡Ah, desdichado Pablo Iglesias,
no levantes, más vale, la cabeza!
Andrés Knightwood
Asesinos de su Ética
bella niña, con bella flor.
Se llamaba Ética,
y él a su Ética la mató.
Lo hizo sin miramientos,
sin piedad ni compasión,
y sus remordimientos
con ruda saña destruyó.
Tuvo muchos oficios:
carpintero, empapelador,
mecánico, vendedor…
Cobraba siempre de más,
y en cada uno destacó
por inflar sus beneficios
a cuenta del consumidor.
Tenía un buen amigo,
médico sin vocación,
que aceptaba los sobornos
de un representante teutón,
y otro que era abogado
de alta consideración
que sólo a acaudalados,
(fueran culpables o no,
le traía sin cuidado),
defendía con fruición.
En misa, los domingos
tomaban la comunión;
¿para acallar sus conciencias?,
¿para aparentar devoción?
Adictos al tabaco,
a la coca y al alcohol,
frecuentan bares, casinos,
por no afrontar el vacío
espiritual en su interior.
Sus hijos copian sus vicios:
¡”Ejemplar” educación!
Lo sublime está mal visto.
¡Frivolidad al por mayor!
Ganadero avispadillo,
de fármacos prohibidos,
inyecta un buen colocón
a sus vacunos y ovinos.
¡Festival de clembuterol!
Sólo prima el beneficio.
¡Muerte para el consumidor!
Se acercan las elecciones…
El político alza la voz
y su máscara se ajusta
de histriónico orador.
Arrecian sin contención
descalificaciones,
mentiras a borbotones,
promesas al por mayor,
hipócritas sonrisas…
¡Bochorno sin parangón!
Busca un banquero efectivos
métodos de infame ladrón,
trucos y artimañas
para engañar al ahorrador,
cuyos ingresos sangra,
el cual boquiabierto aguanta
en total indefensión.
Suculentas “stock options”
para aplacar al tiburón
de telefonía, mientras
llueven sin remisión
denuncias a millares
que firma la población
contra irregularidades,
acusando la deplorable
y harto funesta gestión.
Era una hermosa niña,
bella niña, con bella flor.
Se llamaba Ética,
y él a su Ética la mató.
Andrés Knightwood
Autoengaño
Le puso un “espejo” frente a la cara…
y el horror vió de las negruras de su Alma;
y le odió por hacerle ver cómo éra
y hacer añicos su autoimagen tan falsa.
No le perdonó mitigar su ceguera,
lo cual a cambiar a mejor le obligaba,
algo que su egóico orgullo no toleraba
ni permitirlo deseaba su pereza.
Y como “humano” del planeta Tierra,
urdió oscuros planes de venganza.
Andrés Knightwood
El precio del interés
en el lupanar más caro de la ciudad.
Sus mujeres, en sus casas, “contentas”
con presumir delante de las demás
de sus chalets, sus coches, sus apariencias,
merced a maridos con tanto capital.
¿Te casaste por Amor? ¡Sé sincera!
¿O fue su posición o su cuenta
corriente la que te “enamoró” sin dudar?
¡Ah, pecuniaria atracción fatal
que arrastra a las mujeres más bellas
a la ambición, y su cuerpo entregan
a quien garantice un buen status social!
Y ahora debéis morderos las lenguas
y sonreís con hipocresía sin par,
pues, tienen dinero y se van con rameras:
¡Uno de los precios que habéis de pagar!
¿Acaso sóis vosotras mejores que ellas?
¡Tras las máscaras de las apariencias
se oculta la más cruda realidad!
Andrés Knightwood
sábado 17 de noviembre de 2007
Sacerdotes del averno.
el mercado neoliberal,
premia a la liberal
gente sin escrúpulos
de la “aldea global”.
Enhorabuena a todos
por tantos pobres crear,
si con ello vosotros
os embolsáis el vil metal.
Enhorabuena a todos,
esclavos del capital;
los Dioses no os olvidarán.
El báratro sus puertas
ampliamente os abrirá.
Gracias por doblegaros,
por dejaros dominar,
por ser serviles lacayos
de los “sacerdotes” de Satanás.
Andrés Knightwood
Poluto Tío Sam
El caudal atemperado
entona un soliloquio
de retales agónicos,
ritmando en ceniciento,
al albur de intenso
granizo disparatado,
desde focos irredentos…
Algodón destrozado,
el álfico olvidado…
Sólo nubes de cuero,
ladrillos respirando
aire necio de metal.
Todo lo devoró
el engendro de amable faz:
El siempre hambriento,
el hipócrita y poluto “Gun Sam”.
Andrés Knightwood
La dictadura de las marujas
Proliferan “romances” y devaneos
que en el mercado se venden a buen precio,
de gigolós, de impúdicas modelos,
de tonadilleras, de pijas sin complejos,
de concursantes, de frívolas, de pendejos,
de espabiladas que se ofrecen a toreros…
que sustanciosa tajada de sus “secretos”
de alcoba al separarse obtienen luego.
Exclusivas, montajes… ¡Al rico dineroooo!
¿Quién da más? Subastando sus despechos
taimad@s y granujas sacan provecho,
sus bolsillos nutriendo con sabrosos euros.
De las migajas de tanto famoseo
muchos otros obtienen alimento,
y quienes tienen verdadero talento
se mueren de asco y de “aburrimiento”.
Y no extrañe que allende los Pirineos
nos tomen por incultos y borregos
bajo la dictadura cutre que tenemos:
dictadura de la audiencia, que merecemos.
¡Viva España, la farsa y el cotilleo!
De los famosetes de turno sabemos
declaraciones y vulgares secretos,
mentiras crasas buena parte de ellos.
La “intelectualidad” del marujeo
impone en, de audiencia, los sondeos,
alternativas en T.V. impidiendo,
la dictadura de lo cutre y del cotilleo.
Prontamente, en España, en los colegios
se seguirá de las casas el ejemplo,
y las lecciones versarán de marujeo;
“doctas” marujas, cátedras impartiendo,
habrá en cada aula y en los recreos,
“muy interesantes”, de cada movimiento,
cada indumentaria, cada superfluo
detalle de la vida, cada gesto,
cada mentira, montaje y cotilleo
del o de la famosoide que en ese momento
con más astucia esté en el candelero,
(candelabro, según cierta ex-modelo).
A sus pupilos, a exámenes severos
las “doctas” marujas irán sometiendo,
y los alumnos tendrán que ir aprendiendo
de cada famosoide un tomo entero.
Y así, ante los bufones nos doblegaremos,
revistas comprando, sus “gracias” riendo…
dándoles buena parte de nuestros ingresos,
pues, nos hacen el mundo más llevadero;
y todo versará en torno a ellos…;
y, aunque en Europa rían y nos llamen legos,
vulgares, cutres y analfabetos,
en España muy “felices” seremos,
nuestras mártires neuronas extinguiendo,
revolcándonos en el lodazal fétido
de las mentiras, del morbo y del cotilleo.
Andrés Knightwood
Oscuros propósitos.
¡Viva el Materialismo Neoliberal!
Cada gran empresa es una horrenda ameba,
¿su principal objetivo?: ¡Crecer sin parar!,
liderada por canallescos trepas,
no dudando en absorber a otras amebas,
¡Avidez insaciable por fagocitar!
¡Quién pudiera tener la mayor empresa
que engullera a todas, todas, las demás;
de todos los productos que existieran
poseer el mercado internacional,
y el dominador ser así de la Tierra!
Ni técnicas de márketing para engañar
y manipular los cerebros, ni ofertas,
ni cutres campañas de publicidad
serían necesarias en el planeta;
podríamos, sin máscaras, tiranizar;
destruiríamos toda espiritualidad
y cualquier cosa que se le pareciera,
y crearíamos una falsa Verdad
en torno al consumismo y las ventas.
Y poco a poco, a medida que nacieran
nuevos bebés humanos que aborregar,
en sus cerebros haríamos implantar
chips para que no ofrecieran resistencia
a nuestro absoluto liderazgo mundial.
¡Qué maravillosa mi multinacional,
poseedora del Mercado y de la Tierra!
Pronto buscaremos nuevos planetas,
cuando en éste no reste nada que esquilmar,
e implantaremos allí nuestro Sistema. ¡Ja!,¡Ja!, ¡Ja!
¡Y se frotaban las manos… las tinieblas!
Andrés Knightwood